Correr.

Posted by admin - 11/03/12 at 03:03 pm

“También soy corredor”, espetó con una sonrisa maliciosa.  “Tal vez
deberíamos correr al máximo unas cuantas millas en algún momento”,
añadió.
“Claro”, respondió ella. “Me gustaría hacerlo”.
Durante las semanas siguientes la burla creció, pasando de un amistoso
intercambio hasta provocaciones juguetonas, comentarios graciosos
acerca de los senderos de tierra y del cabello que desaparecía en la
parte posterior de su cabeza.
Si él solo supiera.
Cuando le propuso la carrera, ella aceptó sin vacilar.

“No hay ganancia sin dolor”, clamó a nadie en particular mientras hacía
papilla el asfalto a un ritmo vertiginoso.
Ella sonrió y lo siguió unas cuantas yardas detrás, quieta, constante.
“Estoy sintiendo el dolor, así que debo estar obteniendo la ganancia.”
La miró.
Ella siguió deslizándose por el camino, complacida de permitirle que
lleve la delantera.

La lucha verbal alcanzó dimensiones insospechadas la noche anterior
durante la cena y aunque ella reconoció que todo era broma, sintió la
familiar bilis introducirse sigilosamente en su estómago; la agitación
de ese oscuro lugar que, al mismo tiempo que recibía y aceptaba, le
daba vergüenza.
Era lo que era.
Era quien era.
No iba a perder.

En la cama, casi de forma inconsciente, pasó unos cuantos minutos
visualizando la competencia.
Nunca había estado en ese camino, pero conocía la línea de llegada.
Eso era lo único que necesitaba ella.

“Parece que va a llover”, pronunció ella sus primeras palabras.
“¿Quieres que nos detengamos?”, preguntó él con una media sonrisa.
“No”, respondió ella suavemente.
“Sin lluvia, no hay ganancia”. Rió él con su propia broma. “Tal vez me
ayude a crecer.”
En el minuto quince, ella comenzó a acelerar, alargó medio paso su
tranco.
El único temor que tenía era que en el último tramo él diera fuertes
zancadas y que sus largas piernas lo llevaran más rápido al final.
Mucho antes de que eso ocurriera, lo cansaría.
No iba a haber ninguna fuerte zancada, ella se aseguraría de eso.

“¿Quieres que demos 3 vueltas y media o 4 cuatro vueltas y media?”,
preguntó él.
“Lo que quieras”, respondió ella.
“Para las cuatro vueltas y media toma la derecha, sino ve de frente”,
añadió.
Ella giró a la derecha.

A medida que el ácido láctico apretaba las fibras de sus muslos y
pantorrillas, se esforzó más, superando el dolor, yendo más allá de la
quemazón.
Duele.
¿Y?
Muchas cosas duelen.
La furia indomable que impulsó el movimiento se cocía a fuego lento
bajo la superficie.
Sabía que eso no tenía nada que ver con él.
No importaba.
No contaba con un interruptor de encendido/apagado ni tampoco otra
medida de control, aunque el trabajo personal que había realizado a lo
largo de los años lo había mantenido bajo control, oculto debajo de una
capa mayormente agradable.
La batalla le pertenecía a ella, era consigo misma, y en su mayor
parte, se las había arreglado para mantenerla en privado.
Mientras él quedaba atrás, bajó la velocidad el tiempo suficiente para
que la alcanzara, luego aceleró nuevamente, sin tomar consciencia de su
método de aniquilación o falto de misericordia.
Una curva más, una calle más y listo.

En el último tercio de milla, por un breve momento atisbó el terror al
tener la idea pasajera de que él tenía suficiente energía para un
impulso.
Succionando para obtener aire, aplicó una velocidad desenfrenada, cada
pie se apresuraba por pasar el otro que estaba debajo — eso no podía
suceder.

No, no podía.
Ella se alejó cada vez más de él dejando una estela, aunque era poca la
satisfacción que sentía.
Simplemente tenía que ser así, eso es todo.
A unos cincuenta metros de la línea de llegada, se detuvo y comenzó a
caminar.
La alcanzó y se detuvo a su lado.
Caminaron las últimas diez yardas juntos, sin intercambiar palabra
alguna.

No era necesario.

Richeli
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Sé una persona que dice “voy a hacerlo” y no “tuve que hacerlo”. Cada
día puede ser una oportunidad, si la ves (y la aprovechas) de esa
manera.
Josh Cox

No creí que fuera posible amar correr más de lo que ya hago. Entonces
descubrí el correr contigo. Dicho esto, en una carrera te dejaré atrás
como un mal hábito.
www.rwdaily.runnersworld.com (encontrado por Kathy G.)
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Puntos Claves
Escribí esta columna en particular cuando fui a correr con mi mujer
Kathy por primera vez, mucho antes de que formalizáramos nuestra unión.
Tendría que haberla llamado “El Sr. Gallito frente a la Gacela” (un
apodo de ella que desconocía en aquel momento). Ella seleccionó la
frase de arriba del Runner’s World -El Mundo del Corredor- (su revista
favorita, otro hecho desconocido para mí) y de hecho realmente me dejó
atrás como un mal hábito
en aquella quizá profética carrera, no sólo una sino varias veces.

Cuando corremos juntos (que aún lo hacemos), ella frecuentemente se
desliza por delante de mí, solo para volver luego hacia mí con su
“¿estás bien?” de costumbre, para luego darse la vuelta y tomar la
delantera otra vez.  Después de las primeras cien veces de un enfado de
leve a severo por la pregunta, he aprendido a simplemente asentir con
la cabeza y a seguir adelante lenta y pesadamente. En mi primer y único
maratón hasta la fecha, me sacó una hora y quince minutos de
diferencia, y luego me acompaño a la tienda médica mientras yo me ponía
hielo en mis rodillas que daban alaridos de dolor.

En pocas palabras, la conclusión es que ella es una corredora muy
superior y siempre lo será. Y a ella le encanta. Ella obtiene enormes
beneficios de sus carreras y se pone de mal humor si pasa enjaulada
demasiado tiempo. Yo,
por lo menos, tengo la decencia de no disfrutar del proceso y lo veo de
manera más apropiada como un método de control del exceso de peso. Yo
me arrastro detrás de ella como un perro moviendo la cola, aspirando
con dificultad y deseando que esas píldoras bloqueadoras de la grasa
realmente funcionaran.

Dicho esto, otra lección me viene a la mente por esta historia del
camino.  Si te encanta hacer algo y además te beneficia, entonces sal y
hazlo.  Cuántos de nosotros recuerdan con nostalgia “los buenos viejos
tiempos” cuando pasábamos más tiempo fuera que con nuestros iPhones,
montábamos en nuestras bicis y respirábamos el aire puro, dábamos
largos paseos, íbamos al parque a jugar a la pelota o nos sumergíamos
en una piscinas para disfrutar de unos largos.

Dejando a un lado los beneficios físicos, qué me dices de la claridad
mental, de la tranquilidad de desconectar por un momento, el
sentimiento de satisfacción interior que nace en nosotros cuando
salimos de nuestra casa u oficina y hacemos algo… cualquier cosa..

¿Cuándo fue la última vez que elegiste las zapatillas de deporte frente
a enviar un mensaje de texto, que elegiste tu bici frente a un correo
electrónico o tu traje de baño frente a Facebook?

Oh, ¿y sabías que el ejercicio lleva a unas mejores y más frecuentes
relaciones íntimas?

Quizá deberías encontrar un par nuevo de zapatillas de deporte…

2 Responses to “Correr.”

  1. Duna says:
    Diciembre 26th, 2015 at 12:29 am

    I have had a similar prboelm with other hosts, especially new ones which still has a simple framework behind them, and it often happens when you’re downloading one file and you get disconnected, then that connection doesn’t get detected as closed but still as active, and this could last days before the filehost decides to mark it as dead.Anyway thanks, this has to be the best Ella set ever

  2. http://gindog.com/best-car-and-home-insurance-companies.html says:
    Octubre 11th, 2016 at 3:35 am

    Muito bom mesmo este aplicativo!Ativei ele na semana passada… e configurei só pra mostrar Perfumes! Minhas amigas estão adorando as indicações!! rsrsrsRecomendo!

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