¿Realidad o ficción?
Posted by admin - 15/09/09 at 11:09 am¿Realidad o ficción?
¿Qué hay con eso de que “la percepción es igual a la realidad”?
¿Hay algo de verdad en ello?
¿Hay algún poder en ello?
Cuando mi papá era replicado por cualquiera de nosotros los niños, a menudo, decía:
“Vas a ver que terminarás creyendo, vas a ver”.
Cuando recuerdo el pasado, río al darme cuenta de que a menudo terminábamos creyendo con solo escuchar esas sencillas palabras.
Nunca supimos si tenía el coraje de respaldar sus amenazas pues nunca tuvo que hacerlo. .
Nuestra percepción creó la realidad de que sí podía hacerlo y lo haría si seguíamos fastidiando.
Unos años más tarde, pasé por una etapa de “Fíngelo hasta que lo tengas”, una etapa durante la que realmente no tenía ni las habilidades ni la confianza necesaria para alcanzar las altas metas que me fijé a mí mismo.
Tuve que ponerme el abrigo del valor, tragarme el miedo al fracaso y seguir avanzando hasta que gracias a la experiencia comenzara a reemplazar la falsa confianza por verdadera convicción.
Si no hubiera dado el salto sin prestar mucha atención, quizás nunca habría dado el salto en lo absoluto.
En mi caso, la ignorancia se convirtió en un pequeño pedazo de felicidad.
Mahatma Gandhi dijo una vez:
“El hombre a menudo se convierte en lo que cree que puede ser. Si me sigo diciendo a mí mismo que no puedo hacer cierta cosa, es posible que al final sea realmente incapaz de hacerlo. Por el contrario, si me digo que lo puedo hacer, adquiriré la capacidad de hacerlo, a pesar de no tenerla al comienzo.”
A veces tenemos que “convencernos para hacer las cosas”, para hacer algo por alcanzar nuestras metas y sueños:
“Puedo hacerlo. Sé que puedo hacerlo”, (incluso si no lo crees así)
Estas palabras llevan a la acción.
La acción produce resultados, los que a su vez crean una experiencia que genera creencia.
Esa creencia produce más acción, lo que a su vez lleva a nuevos resultados.
El ciclo comienza a autocrearse.
Cuanto más acción realices, tendrás más experiencia y generarás más confianza.
¿Cómo comenzó todo?
Cuando me puse ese abrigo de coraje artificial y me decidí a actuar, a hacer algo, cualquier cosa.
Saca toda la naftalina del abrigo, sacúdelo y póntelo.
Dite a ti mismo “yo puedo” y si suena demasiado gracioso, ríete un poco y repítelo con una sonrisa.
Usa ese abrigo por un rato, luego date una vuelta por el lado salvaje, atrévete a hacer algo… no importa LO que sea.
Te darás cuenta de que tu confianza crece rápidamente, el abrigo comienza a sentirse cómodo y natural, como si debieras usarlo.
La próxima vez que alguien te pregunte si la percepción es igual a la realidad, quizás le respondas:
“No estoy seguro, pero funciona para mí.”
Así es La Vista del Monte…

RSS Feed




