Confusión a la hora de dormir

Posted by admin - 01/06/09 at 02:06 pm

–¿Y yo qué, papi?, –suplicó Linus, mi hijo de cinco años.
–Tú vas de este lado, –hijo respondí, extendiendo mi brazo izquierdo sobre la colcha.
A la derecha, Camila se anida en el recodo formado por mi brazo doblado, su cuerpecillo enrollado como una arveja en su vaina.
A los pocos minutos, ambos están dormidos.

No me siento muy bien durmiendo sobre mi espalda.
Me siento inquieto e incómodo.
Después de un rato, con mucho cuidado, me deslizo hacia afuera, coloco sus cabecitas con suavidad sobre las almohadas y me voy a la otra cama en nuestra habitación de hotel, donde me doy vuelta para conciliar el sueño.

Después de lo que parecen sólo unos minutos, siento un tirón en la sábana y unos pequeños dedos sobre mi pierna a través de las cobijas.
Sin hacer ningún ruido, Camila gatea a través de mis rodillas hasta colocarse en la misma posición en que se durmió en la otra cama.
Un poco más tarde, otra pequeña mano me toca en el mismo sitio de antes.
–Papi, –y antes de que diga otra palabra, me giro hacia él y le ofrezco mi brazo.
Suspiro con feliz aceptación y me entrego en los brazos de Morfeo.
Contemplo las pequeñas cosas que significan tanto para mí: la confianza de tus hijos, la pureza de su amor, y el hombro ocasional en donde pueden descansar.
Morfeo parece evasivo esta noche.

Como resultado de la inmovilidad, la lucidez encuentra su lugar.
Mis tesoritos, ahora en paz total, pronto despertarán, llenos de energía, vigor y entusiasmo.
A menos que desee pasar el día en un letárgico coma, debo robarle unos segundos al tiempo para descansar los párpados.
Por segunda vez, me deslizo con suavidad entre los dos, dejándolos abrazados, viejo artilugio paterno…

–Je je je, –río entre dientes por encima de ellos antes de retirarme a la estación original y a su fresco colchón. –Algunas veces, papi sabe más.

Antes de que contar las ovejas haya comenzado a surtir efecto o que la vaca acabe de saltar sobre la luna como en la canción de cuna, el más grande de los dos pequeños pares de manos, me golpea la espalda.
–Papi, –oigo de nuevo y el ritual se repite: brazo hacia afuera y boca arriba. –Sin cobijas, –agrega el niño y se acuesta en piyama encima de las sábanas.
–Paaaaapi, –grita la otra, al ser despertada por su hermano. –Paaaapi.
–Ven acá, nena, –le respondo, y ella también emprende su peregrinaje.

–No he logrado progresar mucho, –pienso, mientras contemplo el cielo raso. –Quizás no soy tan inteligente después de todo. Me parece que he estado en el mismo dilema dos veces esta mañana.
El ritmo de su respiración me produce una emoción enorme.
Decido que no puedo hacer más que tranquilizarme, tratar de dormir y disfrutar.

–Anoche nos pasamos de una cama a otra, –dice Camila durante el desayuno. –Fue muy divertido.
Ella y su hermano ríen y ríen.

Ciertamente.
Divertido, especial e invaluable.
Quizás duerma más tarde.

aviewfromtheridge

Citas Del Éxito

Midamos cada día por el número de semillas que plantamos, no por el tamaño de la cosecha.
Earl Nightingale

Si no hubiera un invierno, la primavera no sería tan agradable. Si no tuviéramos adversidades, la prosperidad no sería tan bienvenida.
Charlotte Bronte

Puntos Claves

Corre, corre, corre.
Deprisa y mas deprisa.
Conduce el carro, habla por el celular, escucha las noticias, todo a la vez.
¿Hace sol afuera? Quien sabe, que no hay tiempo para eso.
¿Qué comemos para la cena? Pues lo que sobre de ayer, por supuesto.
¿Qué haremos este fin de semana? Yo que sé…estoy demasiado ocupado con lo de hoy.

Espera tantito. Toma una pequeña pausa. Respira suavemente.
Incluso regálate una sonrisa.
Mantén en cuenta que con cada sol que pasa (sí, la verdad es que sigue saliendo y poniéndose) tendrás solo una garantía:
Este día nunca lo podrás recuperar y enseguida serás un día mas viejo.
¿Ganaste algo este día? ¿Hiciste algo para convertirte en mas este día?
¿O pasó el día sin huella alguna?
¿De verdad puedes permitirte el lujo de andar siempre con tanta prisa?
¿Qué pasaría si cuando finalmente sales a buscar el sol, tus ojos estan oscureciendo?
¿ Qué pasaría si cuando intentas encontrar la música, tus orejas ya se callaron?
¿Cómo vas a sentirte cuando finalmente descubres a la cara de tus hijos en tus nietos y te preguntas en donde desapareció su niñez?
¿Habrás dejado una marca lo suficientemente grande como para justificar las arrugas que rodean a tus ojos y ni hablemos de todos los momentos perdidos?

Haz que cada día valga.
Y de vez en cuando párate un ratito para cantar.

2 Responses to “Confusión a la hora de dormir”

  1. David Pimentel says:
    Junio 15th, 2009 at 10:57 pm

    Hola Richeli,
    Es grato recibir tan sencillas pero profundas reflexiones.
    Me identifico mucho con este relato porque mi nena lo hace muy seguido en los últimos meses.
    “Expertos en el tema” nos dicen que no es conveniente que los niños hagan esto.
    Sin embargo buenos amigos me comentan que la deje hacer esto, porque llegará el día en que ella no nos dejará entrar en su cuarto o no querrá estar con nosotros… jejeje
    La vida es bella.
    Saludos

  2. HECTOR says:
    Julio 3rd, 2009 at 1:07 pm

    SALUDOS RICHELY!!
    LA ULTIMA VEZ QUE LO VI FUE EN MEXICO EN UN EVENTO DE HERBALIFE YO NO LO CONOCIA HASTA ESE MOMENTO Y AHORA QUE ME SCRIBI EN SU REVISTA ES INCREIBLE PODER OBTENER MAS DE SU FILOSOFIA DE LA VIDA DE COSAS TAN SIMPLES QUE PASAN. EN LO PARTICULAR TENGO TRES BEBES DE 8,5 Y 1 AÑO DE EDAD Y NOS DAN MUCHAS LECCIONES SIMPLES PERO PODEROSAS CON RESPECTO AL ESTILO DE VIDA QUE TENEMOS TAN ENCARRERADO Y ESTOY TRATANDO DE DISFRUTARLOS AL MAXIMO PORQUE DESPUES NO NOS DAMOS CUENTA CUANDO DEJARON DE SER NIÑOS Y ESO ME IMAGINO QUE DUELE.
    SALUDOS Y QUE DIOS LO MANTENGA MUCHOS AÑOS AYUDANDONOS A SER MEJORES PERSONAS HASTA LUEGO!!!!!

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