Vías del futuro.

Posted by admin - 15/11/09 at 09:11 pm

Vías del futuro.

El niño se abrió paso entre las zarzas y trepó por el terraplén que llevaba
a un lecho de rocas.
En la distancia, hasta donde alcanzaba la vista, se extendían dos rieles
encima de vigas de madera tratada.
Era su lugar favorito, un lugar para soñar, un lugar para explorar y
descubrir.

Se arrodilló y colocó su oreja sobre el metal.
No hay sonido.
“Pronto” dijo para sí mismo.
Sabía el horario de memoria. El expreso de las 5:30 soplaría por un corto
tiempo, con un profundo grito que se oía a cinco millas de distancia.

Jugaba su juego habitual de pasar de viga a viga, tenía que dar un poco más
que un paso pero no un salto completo, era más bien un salto en una pierna
que lo impulsaba de una viga a la otra.
Llevaba un bastón largo que golpeaba contra la pista de atrás hacia delante,
como un mosquetero practicando con su espada.
Para él, las vías llevaban hasta el infinito, o por lo menos a una distancia
tan lejana que no podía entender que en algún momento llegaran a su fin,
como lo hacen todas las cosas.
No pensaba mucho en eso, pues prefería mirar hacia el horizonte e imaginar
que continuaban sin cesar.

Casi todos los días veía un gato.
Vivían entre los matorrales y se alimentaban de pequeños pájaros o ratones.
A veces, se las daba de cazador y los perseguía con los brazos abiertos como
un duende antes de que desaparecieran rápidamente en la maleza.
Elevar las manos lo hacía sentirse más grande y ciertamente así lo creían
los gatos.
Huían de inmediato y lo dejaban en su dominio, amo y señor de la colina.

Sintió el estruendo mucho antes de que el silbato anunciara la cercanía del
expreso.
A pesar de que deseaba permanecer en las vías hasta el último momento, sabía
que no podía hacerlo y bajaba hasta las piedras.
Se quedaría allí hasta que pudiera ver el tren, y luego se deslizaría hasta
los matorrales y se pondría en cuclillas como un indio que observa un motor
de vapor.
Le encantaba la ráfaga de viento que traía el tren y el efecto de succión
que hacía cuando pasaba volando a su lado.

Un día, viajaría en ese tren, prometió, y llegaría hasta lo más lejos que
fuera.
Se preguntaba si podía llevarlo hasta el mar.
Se imaginaba al mando, con un sombrero azul oscuro de borde dorado, de pie
detrás de la enorme ventana del frente, mirando cómo el mundo se deslizaba a
su lado.
“Podría ver todo”, reflexionó.
Y ahí estaba, esa pequeña mancha que crecía a gran velocidad hasta
transformarse en una línea delgada.
Tomó su lugar, alerta.
El aullido del metal atravesaba el aire.
Sonrió y dejó escapar un gran suspiro.
Si bien lo esperaba, ello no disminuía su deleite.

En un abrir y cerrar de ojos, llegó y se fue. Se puso de pie, vio
desaparecer la cola del tren y levantó la cabeza. ¿Cuánto tiempo pasaría
antes de que pudiera hacer ese viaje?

_Richeli_

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-Citas Del Éxito-

No pelees nunca con los cerdos. No puedes ganar. Solo te vas a ensuciar y
al cerdo, la suciedad le encanta.
Herb Capozzi

Los consejos son como la nieve. Mientras mas suavemente caen, mas tiempo
duran y mas profundamente nos entran en la mente.
Samuel Taylor Coleridge
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-Puntos Claves-

El niño mira a lo largo de las vías del ferrocarril y se pregunta si siguen
hasta el infinito. La niña se fija en el horizonte del mar y se imagina que
el agua nunca termina, que un día verá un barco salir de quien sabe donde,
un mundo lejano que obviamente debe de existir. Ambos sueñan montar en
caballo y galopar por las praderas sin fin hasta llegar a la cordillera alta
que rasca al cielo y subirla hasta la cabaña abandonada en la cima que los
espera.

Y de repente, un día como cualquiera, alguien mata a los Reyes Magos–un día
triste y confuso, un día cuando los sueños comienzan a borrarse, un ataque
al corazón–y casi siempre justificado por un adulto, por lógica, porque ya
es hora, porque alguien dice que ya somos grandes, que abandonemos esas
ideas de críos.

Personalmente, yo sigo creyendo que las vías quizas nunca terminen, que
podría comenzar a navegar y nunca parar, que con una bicicleta y dos
bocadillos circularía alrededor del mundo entero.

Y tu, como lo ves?
Sigue el camino abierto delante tuyo?
Piensas todavía en el viaje que un día vas a tomar, una aventura loca a un
país extraño, una tierra mágica, un lugar que te hace sonreír por dentro y
que ves cada noche en tus sueños? Eres TU en esos sueños, nadie mas…

Te pregunto, cuando vas a montar al tren?
Espero que sea pronto…

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